Barberá recurrirá la prohibición de los castillos en la playa si afecta a Valencia

El Ayuntamiento aún no ha recibido avisos similares a los de Oropesa y Peñíscola y defiende que los disparos son seguros.

«Hace dos años que trasladamos los castillos de fuegos artificiales al espigón, precisamente para ganar en seguridad.» El anuncio de que la Demarcación de Costas de Castellón prohibirá el próximo año el disparo de pirotecnia en playas como las de Oropesa y la de Peñíscola fue tomado ayer como un mal presagio de lo que le puede ocurrir a Valencia, aunque el gobierno municipal anunció que presentará un recurso en caso de que las restricciones alcancen la costa de la ciudad.
De momento, la concejala de Sanidad, Lurdes Bernal, se ha sumado a la moción que presentará el senador por Castellón del Partido Popular Juan José Ortiz, para que no se aplique a rajatabla la Ley de Costas de 1988.
La normativa impide el disparo de pirotecnia en las playas, aunque en los últimos años se ha hecho una interpretación más permeable de la legislación, sobre todo cuando se trata de instituciones públicas las que organizan este tipo de eventos.

En Valencia hay dos actos principales de pirotecnia que utilizan la playa como escenario. Se trata de la mascletà napolitana, con un disparo único que se implantó hace años como alternativa a las mascletaes de la plaza del Ayuntamiento en Fallas, así como la programación habitual de la Feria de Julio, trasladada al espigón norte de la nueva bocana del puerto hace dos años para ganar «precisamente en seguridad para todos», recordó Bernal.

Así las cosas, confió en que no se produzca ninguna prohibición en Valencia, aunque también recordó episodios cercanos en el tiempo donde se han denegado autorizaciones a eventos que sí se celebraron en otras ciudades. «Tuvimos que hacer en la avenida Antonio Ferrandis un acto sobre alimentación saludable porque no nos dejaron en la playa», aseguró la delegada.

«Se había hecho en un montón de playas de toda España y sin ningún problema», reiteró, para añadir que la política del Gobierno con las playas de la Comunitat parece más bien fruto de una «valencianofobía» que otra cosa, a tenor de las últimas prohibiciones.
Ejemplos no faltan, como los deportes de playa, fruto de una gran polémica por las multas recibidas por el Consistorio en los últimos años. Harto de esta situación, se llegó a plantear trasladar todas las actividades dentro de la dársena, a una playa artificial en la marina de la Copa América.

Finalmente se logró el compromiso del delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, de que los eventos podrían desarrollarse con normalidad, aunque habrá que esperar al final del verano para ver qué ocurre. En el caso de la pirotecnia, los castillos de la Feria de Julio y la mascletá napolitana congregaron en su última edición a miles de espectadores en el paseo marítimo del Cabanyal. El problema de los eventos deportivos es la falta de distinción por parte de Costas entre patrocinio y publicidad, esta última prohibida por la ley.

fuente/lasprovincias.es/